Los corales crean paisajes silenciosos bajo el agua. Sus formas complejas, orgánicas y repetitivas fueron la inspiración para esta escultura, que busca trasladar un fragmento de ese mundo marino al espacio cotidiano.
Modelada artesanalmente y fundida en bronce, la pieza resalta la riqueza de las texturas naturales y las formas que surgen cuando la naturaleza construye sin seguir líneas rectas.
Cada escultura conserva las huellas del proceso manual, convirtiéndola en una pieza única, pensada para quienes disfrutan del arte, la naturaleza y los objetos hechos con tiempo y dedicación.
Material: Bronce
Técnica: Modelado y fundición artesanal
Pieza única
Artista: Isabel Etchebarne
